Llamado a la solidaridad: necesitamos sus recuerdos. Hay una fragilidad evidente en la premisa de este blog, que es la de tener que limitarnos a las personas, cosas y conceptos que nos ha tocado conocer, vivir o pensar, más o menos respectivamente. A favor, digamos que la cool decade of fakers (cantarían Belle & Sebastian), los noventas, el menemato, nuestra adolescencia, como quieran llamarlos, fueron años pródigos en estrellatos efímeros. En contra, no estamos del todo seguros en encontrar el mismo volumen de material yendo atrás en el tiempo. Así que a parar la oreja cuando nuestros mayores –alcoholizados en alguna reunión familiar, que es cuando mejor funciona- empiecen con los “¿te acordás de...?” y los “¿qué será de la vida de...?”. Comenten con listas, que ya nos iremos encargando de investigar. Por lo pronto, el indigesto visionado de un par de esos programas tipo lo-mejor-de-la-tele (sí, claro: explíquenle a esta gente lo que es un oxímoron) me hizo recordar a Uri Geller, versión original y ciertamente mucho más famosa (en su momento) del impresentable Toni Kamo. Uri nació en Tel Aviv, hizo por primera vez el truco del doblado de cucharas en Alemania, fue el falso psíquico más conocido de la historia gracias a la teve, hizo su numerito un par de miles de veces más, los magos profesionales lo escracharon de todas las formas posibles, no le importó porque la estaba juntando con pala ancha y, finalmente, y como corresponde a un soloquinceminutero que se precie, desapareció. No del todo, a decir verdad, ya que en estos treinta años se las ingenió para (más o menos) reformularse como artista (alega haber trabajado con Dalí; no aclara si como plomero, chofer o si en verdad se trataba de Roberto Dalí), diseñador de joyas y parapsicólogo todoterreno. ¿Qué problema había en reconocer que lo de las cucharitas era un simple truco de magia? Pero Uri es testarudo, parece. ¿Se imaginan a David Copperfield haciéndole juicio a alguien porque dice que, de verdad de verdad, no sabe volar? Para terminar de pararse siempre del lado del mal, desde su sitio oficial le manda besos a Margaret Thatcher. Un fenómeno, Uri. Intentaremos no recordarte nunca más.

8 comentarios

Anónimo dijo... @ 4:14 p. m.

Yo doblé una cuchara con mi mente gracias a Uri. Será un ladrón, pero lo de las chucharitas es posta. ¡Larga vida a Geller!

Anónimo dijo... @ 9:52 p. m.

y tu sam y tony kamo que onda? schiaritti, ese era un chorro

Anónimo dijo... @ 1:36 p. m.

Tu Sam (qepd) un grande, su hijo sigue el mismo camino. Acuérdense cuando casi se ahoga en un tonel lleno de agua en Finalísima. Tony Kamo, alto garca. Y Schiaritti desapareció del planeta cansado de que Raúl Portal lo haga mierda en todos los programas. Un versero mal.

Anónimo dijo... @ 1:37 p. m.

Tu Sam (qepd) un grande, su hijo sigue el mismo camino. Acuérdense cuando casi se ahoga en un tonel lleno de agua en Finalísima. Tony Kamo, alto garca. Y Schiaritti desapareció del planeta cansado de que Raúl Portal lo haga mierda en todos los programas. Un versero mal.

Anónimo dijo... @ 2:30 p. m.

aguante "secretos de la magia"!!!!!!

Anónimo dijo... @ 4:02 a. m.

tambien salió una malísima pelicula sobre su vida con pesimos actores, ¡obvio que al final aparecía el doblando cucharas!

Anónimo dijo... @ 10:56 p. m.

Aparecio en la pelicula Muertos de risa de Alex de la Iglesia

Schwartzlicht dijo... @ 2:19 a. m.

Yo doblé una cuchara y no fue gracias a el...
http://es.wikihow.com/doblar-una-cuchara

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