Se trata de uno de los tantos artículos escolares que hoy extrañamos y añoramos, vaya uno a saber por que.
Básicamente, era igual a cualquier otro adhesivo o pegamento, pero que se diferenciaba por tener un delfín o un buzo en su interior. El envase tenía un contenido neto de 25 gramos y era fabricado por la empresa Anaerobics S.A.
La idea, si es que se puede decir que en todo esto hay aunque sea UNA idea, era que al tratarse de un producto transparente (tanto el envase como el contenido) uno pudiera ver al simpático delfín (por lo general de color naranja) o al buzo (de color rojo) nadar por las tranquilas aguas de este pegamento no tóxico.
Se desconoce si alguna vez alguien encontró alguna especie de divertimento en todo esto, lo que si está más que confirmado es que el 95 % de los niños que lo tuvieron no resistieron a la tentación y lo cortaron para sacar "el muñequito" antes de terminar de usar todo el contenido. Una vez afuera estas figuras plásticas tenían dos destinos:
1_perderse
2_ser comidos por los hermanos menores de los dueños.
Ahí, ya hablamos de otra cosa, de un verdadero viaje para el delfín/buzo con otro tipo de implicaciones. Pero eso ya no nos incumbe, por que no existió una moda de comérselos (no caigan en el chiste fácil), por lo menos hasta el momento.

2 comentarios

Anónimo dijo... @ 11:26 a.m.

El que lo compraba esperaba a vaciarlo para luego cortarlo y sacarle el muñequito que tenía adentro. Yo lo hacía, tenía el delfín y el buzo.

Pacha y Mariana dijo... @ 10:09 a.m.

Que grande! Necesitamos de memoriosos como vos, te linkeamos si?. Gracias por la info de la Loki, eso si; la cerveza se la reclamas a Pilsen. Saludos...

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